RESUMEN
La información presentada en
este trabajo muestra que el hombre prehispánico aprendió paulatinamente a
utilizar y transformar los recursos de su entorno para su mejor
aprovechamiento. Se ilustro de la naturaleza y se integro a ella con la
finalidad de hacerla producir.
Este comportamiento le permitió conocer a fondo la dinámica de los ecosistemas naturales y de hacerlos compatibles con los sistemas productivos y sociales. En esta forma el hombre prehispánico se convirtió en un agricultor nato, disciplinado y progresista. Supo aquilatar a tiempo la importancia de sus especies domesticadas y cuando lo considero conveniente, las disperso por todas las áreas agrícolas de aquella época, distribuyendo no solo el germoplasma vegetal, sino también los conocimientos que ya había acumulado sobre su cultivo. En esta forma extendido la varialidad genética de las especies cultivadas, misma que ha sido un regalo prodigioso para el hombre contemporáneo. En su afán permanente por aumentar la producción y la productividad de las especies cultivadas, desarrollo enormes obras de ingeniería física como fueron: la construcción de terrazas y de bancales para proteger a los suelos de la erosión y retener el agua de la lluvia; de igual modo edifico presas, camellos y canales para utilizarlos en la agricultura de riego. Descubrió como mantener la fertilidad de los suelos y como desarrollar un cultivo, minimizando los riesgos de producción. Construyo cambios para facilitar la intercomunicación y el comercio entre los pueblos y mayor desarrollo cultural lo alcanza en los últimos 3000 años A.P. por lo cual se deduce que la enseñanza y la investigación agrícolas, a nivel institucional, se iniciaron hace 3 milenios y llegaron a un nivel muy alto en el periodo clásico (100 A.C. – 800 D.C.). Esto permite establecer que sitios como Chalcatzingo, Morelos y Teotihuacán, México; entre otros, no funcionaron únicamente como centros ceremoniales, sino que también ostentaron la enorme responsabilidad de generar conocimientos y de darlos a conocer oportunadamente. Para fortalecer el desarrollo cultural de Mesoamérica y el de otras latitudes del Continente Americano.
Frutos
Este comportamiento le permitió conocer a fondo la dinámica de los ecosistemas naturales y de hacerlos compatibles con los sistemas productivos y sociales. En esta forma el hombre prehispánico se convirtió en un agricultor nato, disciplinado y progresista. Supo aquilatar a tiempo la importancia de sus especies domesticadas y cuando lo considero conveniente, las disperso por todas las áreas agrícolas de aquella época, distribuyendo no solo el germoplasma vegetal, sino también los conocimientos que ya había acumulado sobre su cultivo. En esta forma extendido la varialidad genética de las especies cultivadas, misma que ha sido un regalo prodigioso para el hombre contemporáneo. En su afán permanente por aumentar la producción y la productividad de las especies cultivadas, desarrollo enormes obras de ingeniería física como fueron: la construcción de terrazas y de bancales para proteger a los suelos de la erosión y retener el agua de la lluvia; de igual modo edifico presas, camellos y canales para utilizarlos en la agricultura de riego. Descubrió como mantener la fertilidad de los suelos y como desarrollar un cultivo, minimizando los riesgos de producción. Construyo cambios para facilitar la intercomunicación y el comercio entre los pueblos y mayor desarrollo cultural lo alcanza en los últimos 3000 años A.P. por lo cual se deduce que la enseñanza y la investigación agrícolas, a nivel institucional, se iniciaron hace 3 milenios y llegaron a un nivel muy alto en el periodo clásico (100 A.C. – 800 D.C.). Esto permite establecer que sitios como Chalcatzingo, Morelos y Teotihuacán, México; entre otros, no funcionaron únicamente como centros ceremoniales, sino que también ostentaron la enorme responsabilidad de generar conocimientos y de darlos a conocer oportunadamente. Para fortalecer el desarrollo cultural de Mesoamérica y el de otras latitudes del Continente Americano.
INTRODUCCION
Como un preámbulo del tema
que nos ocupa, es conveniente hacer algunas consideraciones sobre el origen del
hombre Americano. En relación a este tema existe discrepancia de opiniones,
pero la hipótesis mas generalizada establece que el hombre procede del
continente Asiático e ingreso al Continente Americano por el estrecho de Bering
hace unos 70000 años A.P. (Carmona, 1989); de este lugar se interno a otras áreas
del Continente llegando a Patagonia de América del Sur hace apenas unos 10000
años A.C. Al territorio Mexicano supuestamente llego hace unos 25000 años A.C.,
pero en el Valle de México se han encontrado granos de polen fósil de maíz
domesticado (Zea mays), cuya
antigüedad fluctúa entre 60000 y 80000 años A.P. (Barghoorm et al., 1954). Esto
indica que la llegada del hombre a Mesoamérica todavía no es clara, pero
obviamente data de muchos miles de años.
México es parte de Mesoamérica
y acoge en su territorio el límite de las 2 áreas climatológicas del Hemisferio
Norte, la Templada y la Tropical; configura también la frontera entre 2 grandes
Océanos del mundo: el Atlántico por el oriente y el Pacifico por el occidente.
Cuanta además con una geología, una orografía, una hidrografía y un sistema de
precipitación pluvial: todos ellos tan variables que en conjunto han generado
una gran diversidad de ecosistemas, donde se han dado las condiciones optimas
para el proceso de origen y el de domesticación de numerosas especies
vegetales. En México existen por lo menos 5 áreas ecológicas donde se han
originado plantas comestibles: La Vertiente del Océano Pacifico; el Eje
Neovolcanico o Transversal Volcánico; la Altiplanicie Central de México, la
Vertiente del Golfo de México y el Sureste de México. En estas áreas el hombre
inicio actividades agrícolas hace mas de 10000 años A.P. y fue tanto el éxito
obtenido que la agricultura figura como una de las actividades más relevantes
de su historia. Considerando la gran importancia que tiene México como centro
primario de origen de plantas, en este trabajo se hará alusión principalmente a
la fitodomesticacion y a los avances logrados en esta actividad, hasta el año
1521, que fue cuando se consumó la conquista de México.
INICIO
DE LA FITODOMESTICACION
El inicio de la
domesticación de plantas en México es prácticamente prehistórico, ya se ha
mencionado que en el valle de México se encontraron granos de polen de maíz en
estado fósil, a los cuales se les atribuye una antigüedad de 60000 a 80000 A.P.
(Barghoorn et al., 1954).
Los granos
de polen mencionado pertenecen al maíz domesticado (Zea maíz) y no al teocintle, el cual es el ancestro del maíz
mencionado (Ascherson, 1880; langham, 1940; Longley, 1941; Miranda, 1966 y
Harlan, 1970. Si la antigüedad el polen aludido es correcta, entonces el maíz
ya se estaba cultivando en los márgenes de los lagos del Valle de México hace
por lo menos 60000 años A.P. En el Valle de Tehuacán, Puebla, también se han
encontrado restos de maíz domesticado a los cuales se les atribuye a una
antigüedad de 6600 años A.P. (Mac Neish, 1964). El frijol común (Phaseolus Vulgaris) es una especie que
tanto en estado silvestre como en estado domesticado, crece asociada con el
maíz; por lo cual se deduce que ambas especies se empezaron a domesticar
simultáneamente en su centro primario de origen (Miranda, 1966, 1967), el cual está
ubicado en el sur y occidente de México a una altitud que varía entre los 500 y
los 1800 m. Restos arqueológicos del frijol común se han encontrado en
numerosos lugares del Continente Americano, pero los más antiguos son los
siguientes: Valle de Tehuacán, Puebla, México, 7000 años A.P. (Kaplan, 1967); Callejón
de Huaylas, Perú, 8000 años A.P. (Kaplan et al. 1973) y Huachichocana,
Argentina, 9000 años A.P. (Tarrago, 1980). Es oportuno señalar que los restos
arqueológicos mencionados, corresponden a semillas de frijol cuyos tamaños son
similares a los de de las variedades que se siembran actualmente en cada una de
las localidades citadas (Geps y Debouck, 1991). Esto indica que si para obtener
semillas de los tamaños conocidos actualmente han transcurrido 7000 años,
entonces para transformarlas del tamaño pequeño silvestre al tamaño actual,
obviamente tuvieron que haber transcurrido otros miles de años. En el Valle de Tehuacán,
Puebla, también se encontraron semillas de chile (Capsium annuum) a las cuales se les atribuye una antigüedad de 7000
a 9000 A.P. (Mac Neish, 1967). Por su parte Whitaker y Cutler (1971), después
de estudiar restos arqueológicos de calabaza (Cucúrbita spp.) encontrados en el Valle de Oaxaca, México, señalan
que las cucurbitáceas han estado asociadas con el hombre, por lo menos, desde
hace unos 10000 años A.P. Los datos anteriores indican que la fitodomesticacion
en México, tiene una antigüedad que va más allá de los 10000 años al presente.
ESPECIES
DOMESTICADAS
Según datos de orden
ecológico, botánico, genético, citológico, arqueológico, histórico, lingüístico,
etc., la domesticación se inicio en el centro primario de origen de las
especies y muy específicamente en aquellos lugares dotados de agua,
principalmente, potable.
Así por ejemplo el maíz (Zea Mays), el frijol (Phaseolus
Vulgaris) y la calabaza (Cucúrbita
moschata), se empezaron a domesticar en la Vertiente del Océano Pacifico, México;
la calabaza (C. pepo) y el
chilacayote (C. ficifolia),
recibieron los primeros cuidados del hombre en el Eje Neovolcanico; en tanto
que el chile (Capsicum annuum) se empezó a domesticar en la Vertiente del Golfo
de México (Miranda, 1978). Después que se inicio la domesticación de las
especies mencionadas y se lograron los primeros éxitos, ocurrió un intercambio
de materiales entre regiones cercanas y fue así como el maíz, el chile y las
calabazas, se empezaron a dispersar por
diversas zonas ecológicas de Mesoamérica para continuar su proceso evolutivo y
seguir fortaleciendo la alimentación y el desarrollo cultural del hombre.
Otras especies que también
se domesticaron en México fueron las siguientes:
RELACION
DE ESPECIES DOMESTICADAS
Flores comestibles
1.
Biznaga (Ferocactus pringlei)
2.
Cacaloxochitl (Plumeria spp.)
3.
Calabaza (Cucúrbita spp.)
4.
Colorin (Erythrina spp.)
5.
Frijol (Phaseolus coccineus)
6.
Huauzontle (Chenopodium nuttalliae)
7.
Maguey (Agave spp.)
8.
Nopal (Opuntia ssp.)
9.
Yuca o izote (Yucca elephantipes)
Etc.
1.
Aguacate (Persea americana; P. schiedeana)
2.
Biznaga (Mammillaria collina)
3.
Bonete (Pileus mexicanus)
4.
Calabaza (Cucúrbita mixta; C. moschata; C.
pepo)
5.
Capulin (Prunus serótina spp. Capulí)
6.
Capulin (Muntingia calabura)
7.
Ciruela (Spondias purpurea; S. mombin)
8.
Cuajilote (Parmentiera aculeata)
9.
Chayote (Sechium edule)
10. Chicozapote (Manilkara zapota)
11. Chilacayota (Cucúrbita ficifolia)
12. Chile
(Capsicum annuum; C. frutescens)
13. Chirimoya (Annona cherimola)
14. Chupandilla (Cyrtocarpa procera)
15. Garambullo (Myrtillocactus geometrizans)
16. Guamúchil (Phitecellobium dulce)
17. Guanabana (Annona muricata)
18. Guayaba (Psidium guajava)
19. Llama (Annona diversilolia)
20. Jinicuil (Inga spuria)
21. Madroño (Arbutus xalapensis)
22. Mamey (Pouteria zapota)
23. Mezquite (Prosopis juliflora)
24. Nanche
(Byrsonima crassifolia)
25. Nopal (Opuntia ficus indica; O. megacantha;
O. streptacantha lemaire; O. amyclaea tenore)
26. Papaya (Carita papaya)
27. Pitaya (Stenocereus thurberi)
28. Pitahaya (Hylocereus undatus)
29. Tejocote (Crataegus mexicana)
30. Tomate (Physalis spp.)
31. Vainilla (Vanilla planifolia)
32. Xoconostle (Opuntia xoconostle)
33. Zapote
amarillo (Pouteria xoconostle)
34. Zapote
blanco (Casimiroa edulis)
35. Zapote
prieto (Diospyros ebenaster)
36. Zarzamora (Rubus coriifolius)
Etc.
Semillas
1.
Alegria (Amaranthus leucocarpus; A.
cruentus)
2.
Achiote (Bixa orellana)
3.
Cacao (Theobroma cacao; T.
angustifolium; T. bicolor)
4.
Canavalia (Canavalia ensiformis)
5.
Calabaza (Cucúrbita mixta; C. moschata; C.
pepo)
6.
Chia (Salvia hispanica)
7.
Chilacayote (Cucúrbita ficifolia)
8.
Chile (Capsicum annuum)
9.
Frijol (Phaseolus acutifolius; P.
coccineus; P. lunatus y P. vulgaris)
10. Huazontle (Chenopodium nuttalliae)
11. Girasol (Helianthus annuus)
12. Guaje (Leucaena collinsi)
13. Maíz (Zea mays)
14. Piñonero (Pinus cembroides)
15. Ramón (Brosimum alicastrum)
Etc.
Verduras
1.
Agrito (Oxalis corniculata)
2.
Alegría (Amaranthus ssp.)
3.
Calabaza (Cocurbita ssp.)
4.
Cenizo (Chenopodium nutalliae)
5.
Cuitlacoche (Ustilago maydis)
6.
Chaya (Cnidoscolus chayamansa)
7.
Chayote (Sechium edule)
8.
Chile (Capsicum annuum)
9.
Chipilín (Crotalaria longirostrata)
10. Elote (Zea mays)
11. Ejote (Phaseolus spp.)
12. Epazote (Chenopodium mexicanum)
13. Hierba
santa (Piper sanctum)
14. Jitomate (Lycopersicon esculentum)
15. Maguey (Agave ssp.)
16. Miltomate (Physalis ixocarpa)
17. Nopal (Opuntia spp.)
18. Pápalo
quelite (Porophyllum spp.)
19. Quintonil (Amaranthus hybridus)
20. Romeritos (Suaeda torreyana)
Etc.
Tallos y raíces comestibles
1.
Azafrancillo (Ditaxis heterantha)
2.
Cacomite (Tigridia pavonia)
3.
Camote dulce (Ipomoea batatas)
4.
Chinchayote (Sechium edule)
5.
Dalia (Dalia coccínea)
6.
Jicama (Pachyrrhizus spp.)
7.
Papa de monte (Solanum ssp.)
Etc.
Ornamentales
1.
Ala de angel (Begonia gracilis)
2.
Árbol de las manitas (Chiranthodendron
pentadactylon)
3.
Cacalosuchil (Plumeria rubra)
4.
Cempasúchil (Tagetes erecta; T. patula)
5.
Cinco negritos (Lantana cámara)
6.
Colorin (Erythrina spp.)
7.
Dalia (Dalia coccínea; D.
pinnata; D. tehmannii)
8.
Flor de noche buena (Euphorbia pulcherrima)
9.
Hierba del gallo (Zinnia peruviana)
10. Manto (Ipomoea spp.)
11. Maravilla (Mirabilis jalapa)
12. Miguelito (Zinnia violácea)
13. Mirasol (Cosmos spp.)
14. Mirto (Salvia fulgens)
15. Ocotillo (Salvia sessei)
16. Retama (Tecoma stans)
Etc.
Plantas industriales
1.
Algodón (Gossypium hirsutum)
2.
Amate (Ficus ssp.)
3.
Calabaza (Cucurbita ssp.)
4.
Cirian o jícaro (Crescentina alata)
5.
Copal (Bursera spp.)
6.
Guaje (Lagenaria siceraria)
7.
Maguey (Agave ssp.)
8.
Pochote (Ceiba aesculifolia)
9. Tule (Scirpus
californicus; Thypa latifolia)
Etc.
Las especies mencionadas
anteriormente muestran que el hombre prehispánico, incluyo en su alimentación:
flores, frutos, semillas, hojas, tallos y tuberculos; pero también domestico plantas
ornamentales, textiles, industriales, medicinales, etc.
Dada la gran importancia que
tienen las especies mencionadas en la vida del hombre, muchas de ellas fueron
introducidas a América del sur; pero también de esta area se introdujeron a México
otras especies comestibles como fueron las siguientes.
ESPECIES
UTILES DE AMERICA DEL SUR
1.
El cacahuate (Arachis hypogea)
2.
La calabaza (Cucurbita máxima)
3.
El chile (Capsicum pubescens y C.
frutescens)
4.
El jitomate (Lycopersicom esculentum)
5.
El lupino
(Lupinus mutabilis)
6.
La papa (Solanum tuberosum)
7.
La piña (Ananas comosus)
8.
La quinua (Chenopodium quinua)
9.
La yuca (Manihot sculenta)
Etc.
Todas las especies
mencionadas anteriormente, habían sido sometidas a los cuidados que implica la
domesticación, cuando arribo la cultura Europea al Continente Americano en
1492.

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